Imprimir

La segunda sinfonía en do menor del compositor austriaco Gustav Mahler (1860 - 1911) es conocida por ser una de las piezas con el final más espectacular y apoteósico del repertorio sinfónico. La sinfonía, también conocida por "resurrección" se compone de cinco movimientos y es ejecutada por una contralto y soprano solistas, un coro mixto, un órgano y una orquesta con el mayor número posible de cuerdas.